M.

La felicidad es la ausencia del miedo. Hoy me he dado cuenta que ya no tengo miedo.

domingo, 6 de marzo de 2011

Contradicción.

A veces no vale con mentir, no vale con salir a correr, e incluso no es válido el chillar para lograr el desahogo. El silencio nos encoje en un ambiente diferente, pero acogedor. Las miradas se acentúan sin seguir ningún rumbo preciso, sin mirar nada, pero viendo algo a la vez. Necesitamos un abrazo pero cuando vemos los brazos abiertos algo nos hace cerrarlos y salir a correr. Cuando queremos algo con locura tendemos a criticar la locura que nos induce a ello. Cuando lloramos, nos sentimos desilusionados con nosotros mismos, pero a la vez hay un desahogo interior que nos alivia. Cuando se quiere amor, se quiere no sufrir.
Los sentimientos nos engañan, no podemos guiarnos bajo sus directrices.

Años.

A lo largo de estos últimos años he gritado, huído, llorado y he señalado.. Me he roto una muñeca, torcido un pie y desmayado un par de veces. Me han pitado los oídos porque mi cabeza no podía más. He suspendido y he recuperado, tanto en estudios como en la vida. He enviado cartas y tenido pesadillas. Cualquier cosa que pueda haber pasado por la cabeza de quien sea, ha pasado antes por la mía. Ante todo, la mayoría de las veces he aprendido cosas, y siempre sabía de que iba todo, lo que estaba ocurriendo a mi alrededor, y por una vez me preocupa, y esa idea me asusta.

Co-razones.

No hace falta de que me digáis eso de que perdéis la cabeza, ya sé de sobra que tiene esa sonrisa, y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da, pero además le he visto serio, ser él mismo y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que "mírale como bebe cerveza y como se revuelve sobre las baldosas, y que fácil parece a veces enamorarse". Todo eso de que él puede llegar a ser ese punto único motivo de seguir vivo y a la mierda todo lo demás. Todo eso de que los besos de otras bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dió dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que él aparezca de golpe y de frente para decirte: "Venga, hazte fuerte, y me lo cuentas". No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza y bosteze, luego te abreze y luego no sepas como desacerte de todo el mundo, así que supondrás que yo soy el primero que entiende que pierdas la cabeza por él, y el sentido por sus palabras y por un mínimo roze de mejillas. Que los disimulos cuando él pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte son algo con lo que ya cuento, quiero decir, que ami de versos no me puedes decir nada, que hace tiempo que escribo los mios. Que yo tambien lo veo, que cuando él cruza por debajo del cielo, sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza y levanta la mirada . Que conozco su voz en formato susurro, gemido y formato secreto. Que me sé donde le tienes que tocar en el punto exacto para hacerle que se ría. Que yo también he memorizado su número de telefono, pero también el número de sus escalones. Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores. Y mira que hay tontos enamorados en este mundo, que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él. Y le he visto romper en un charco de arena todos los relojes que le puso el camino. Le he visto hacer competencia a cualquier amanecer por la ventana. No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre el mismo, que razones tenemos todos pero yo, muchas más que vosotros.

viernes, 4 de marzo de 2011

Te ví.

Muero. Muero poco a poco. Me matas con tus miradas de indiferencia,me matas con tus muestras de afecto hacia otras,me matas cunado no me dices que me quieres,cuando no me hablas,me matas con esas palabras y esos gestos de amigos,acabas conmigo con el simple hecho de no quererme,con el simple hecho de no fijarte en mí como algo más que una amiga... Muero poco a poco. Mi rabia sale por cada poro de mi piel,pero tú no te das cuenta,las lágrimas no paran de brotar,pero tú ni las ves. Hace tiempo que dices que quieres cambiar,pero ni siquiera lo has intentado... Te odio,te odio,te odio,pero por más que lo repita no con sigo hacerlo... Sigo amándote como el primer día en que te ví.

No entiendes.

- ¡Pues si tan buena está,vete con ella!
+ No lo entiendes...
- No,perdona,el que no lo entiende eres tú. No entiendes que si estamos juntos ya no deberías hacer ese tipo de comentarios hacia otras chicas,que si estamos juntos no necesitas a nadie más,que si estamos juntos necesito que me digas que me quieres,necesito que me hagas sentir especial,y no una más... No entiendes que aunque estemos juntos,me muero de celos cuando te veo abrazado a cualquier zorra,que aunque estemos juntos sigo llorando por tí cuando siento que te pierdo,que aunque estemos juntos no hay ni un puto día que no eres mi primer y último pensamiento... Porque eres mi jodida vida,pero parece que yo para tí sólo soy una más...

jueves, 3 de marzo de 2011

Lo fuístes todo.

Aunque pase el tiempo, aunque pasen las ganas, aunque pasen otros. Aunque tu cielo ya no sea mi cielo. Aunque tus locuras ya no sean como las mías. Aunque me refugie en otros brazos, aunque te pierdas en otros ojos. Aunque mi vida se aleje de la tuya, y no volvamos a encontrarnos y ya nos quede muy lejos el camino de regreso. Aunque ya no escuche tus palabras, aunque te hayas olvidado de mi voz. Aunque todo siga pasando, aunque mi piel se erice con otro calor. Aunque tus manos recorran otro cuerpo, y ya no te acuerdes de mí. Aunque mi mundo gire en un sentido distinto al tuyo y en mis caminos no encuentre ni el eco de tu voz. Aunque estemos así tan lejos, tan olvidados tratando de recuperar lo que el pasado se llevó. Aunque te haya perdido y no recuerde cómo y por qué. Aunque desaparezcas bruscamente así como apareciste irrumpiendo mis días, mi vida, todo lo que era y hoy ya no compartamos siquiera el mismo aire. Fuiste esperanza cuando no lo había, fuiste sueños entre realidades que lastimaban. Fuiste amor cuando ya no sabía amar.

Estás aquí para ser feliz.

Porque cuando tenemos la felicidad frente a los ojos, no sabemos verla. Siempre pensamos en lo que nos estamos perdiendo, deseando cosas que no tenemos, cosas de otros; y en realidad todo lo que necesitamos para ser felices está ahí, mordiéndonos la mano. Creemos que la felicidad es algo difícil de alcanzar y a veces hasta nos convencemos de que nunca vamos a ser felices, pero sólo depende de nosotros, es saber encontrar la felicidad de lo que tenemos, de valorarla y cuidarla, encontrar la felicidad es mucho más fácil de lo que creemos. Algunos se pasan la vida buscando la felicidad, cuando no la encuentran desesperan, se resignan a ser infelices toda la vida. El problema es que la gente no entiende, no entiende que la felicidad no está en un lugar y hay que ir a buscarla, porque la felicidad siempre está, está en una charla, en un amigo, en una mirada, en una sonrisa… La felicidad es algo tan simple, que hasta a veces no nos damos cuenta que está y, ése es el problema.




Cuando te das cuenta que no vas a ninguna parte, aceleras.


Buenos días, mundo. ¿Me haces un regalo hoy? Me gustaría levantarme de la cama y encontrarme una rosa. Roja no. Blanca. Pura. Para escribir en ella como si fuese una página nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mi y a quien todavia no conozco. Lo sé. Un contrasentido. Pero me haría sonreir. La cogería y me la llevaría al instituto. La dejaría apoyada en el pupitre, sin más, sin decir nada. La dejaría alli toda la mañana. Después, a última hora, arrancaría uno a uno los pétalos y, con un rotulador azul, escribiría letra a letra, una sola en cada pétalo, la frase de aquella canción tan bonita: " Entre los obstáculos del corazón hay un principio de alegría que me gustaría merecer...", y después tiraría los pétalos por la ventana. El viento se los llevaría. Podía ser que alguien los encontrase. que volviese a ponerlas en orden. Que leyese la frase. Y que me viniese a buscar.

O aún peor.

Nunca me gustó ser como el resto de las personas. Ser diferente lleva consigo la posibilidad de que nadie entienda cómo me siento muchas veces, qué llevo dentro o por qué huyo. O aún peor, por qué llevo toda la vida huyendo de absolutamente todo, y de repente, llega un día en el que todo cambia, y en vez de huir, busco. Y en vez de huir, me siento. Y en vez de huir, quiero. Hace ya varios años que de alguna manera, he dejado de huir. Que he luchado, que me he enfrentado a muchas cosas. Y sobre todo, me he enfrentado a muchas palabras.

Olvídalo.

¿Recuerdas cuando juré que el amor no se acabaría? ¿que ese tu y yo, ese nosotros jamas moriria...?
¿Lo recuerdas?
Bien, pues olvídalo TODO.


Cuando pase el tiempo.

Existen momentos en la vida en los que parece que nada merece la pena, en los que tu pasado ya no es ni eso, tu pasado simplemente ha desaparecido, al igual que las personas con quienes lo has compartido. Existen momentos en los que tu futuro está demasiado presente. Existen momentos que son cruciales y momentos que a simple vista no valen nada.
Y es con el paso del tiempo, cuando te das cuenta de lo que valieron.



Soñador.

Supongo que a nosotros pocas cosas nos salen bien. Apostamos a los que no tienen ninguna probabilidad y además nos quitan un 15% , pero, ¿cómo vas a decirle a un soñador que le van a quitar un 15% de su sueño?
Simplemente se reirá y dirá. . .
¿eso es todo?

-Dream.

Más alto.

Pararía trenes si hiciera falta, por ti me refiero. Sabes que no es broma, ni siquiera lo parece. Congelaría volcanes entrando en erupción y me bebería una a una todas las pequeñas dudas impertinentes que se atrevan a cruzar tu cabeza. No es la falta de sueño la que me dicta que estoy sonriendo como no lo había hecho nunca antes. Es que el causante del brillo de mis ojos eres tú y la sensación supera a cien mil amaneceres vistos desde el piso número quinientoscincuentaydos del edificio más alto de Manhattan.




Que me quieres.

Grítame, fuerte, muy fuerte. Grítame todo lo que no quiero oír. Todos mis defectos, las cosas que no soportas de mí. Échame en cara todas y cada una de las veces que te hice sentir mal, que te decepcioné o incluso que te llegue a dejar. Enfádate conmigo, dime que soy una niñata mimada y quejica. Dime todo eso que la gente no le dice a los demás, dime lo que verdaderamente piensas de mí. Pero después de eso, hazme un favor, solo uno. Dime que me quieres, pese a todas las verdades que me has gritado, solo dime que me quieres.